Tendencias del Periodismo en el Siglo XXI
En la presente reflexión me voy a enfocar al uso del internet como medio de información y en este sentido es importante manifestar que hoy por hoy este medio es uno de los más socorridos por ciudadanos de diversas edades, niveles socioeconómicos, educativos, e incluso culturales, formas y estilos de vida, hoy por hoy se cuenta con internet y los ciudadanos están al día con la información que se está aconteciendo, de tal forma que nos encontramos con información sobreabundante y masivamente gratuita, pero, ojo, la pregunta sería:
Realmente se está informando periodísticamente?,
se está proporcionando información fehaciente?.
La realidad es que el ciudadano dispone de la información más sin embargo, no sabe qué hacer con ella, cómo interpretarla. Así pues la información con que se cuenta por internet tiene un serio problema, que vale la pena analizar, ya que es una de las tendencias más marcadas de este siglo:
En plena crisis informacional, la irrupción de Internet aumenta el sentimiento de caos, porque establece definitivamente el tiempo real, la instantaneidad, como ritmo normal de la información, y porque cualifica el rumor, la noticia no verificada, como una categoría perfectamente natural de la información.
No olvidemos pues, que de esta manera, no se está haciendo periodismo, ya que el concepto de periodismo como profesión debe estar apoyado en dos pilares:
- Se trata de una actividad dirigida al logro de un derecho público colectivo de importancia fundamental;
- El ejercicio de esta actividad deberá estar regulada por unas exigencias éticas elaboradas por los propios profesionales.
Internet favorece la difusión del dato aparentemente bruto; con lo que eso conlleva de engaño. Y es que, buena parte de la culpa de esta situación es atribuible a que los dirigentes de estos medios no proceden del mundo periodístico, sino que proceden del universo de la empresa, para ellos, el new business, el negocio de la noticia, es, ante todo… eso, un negocio, una manera de ganar dinero.
Por ejemplo, según publicaciones hechas, precisamente por internet, en Estados Unidos, a la prensa y a la televisión ya no les interesa tanto como antes “lo que pasó ayer”. Ahora Internet pone el dato al alcance de cualquiera, y el periodista debe aportar un valor añadido. Entre los valores añadidos más apreciados en el momento actual figura, el infotainment, nuevo género que presenta la información como un producto para pasar el rato.
Por consiguiente sabemos que la información como producto es muy valiosa, y por tal motivo los ciudadanos, que desde antes sufrían ya tratando de distinguir los hechos de los comentarios, se sienten cada vez más perdidos, extraviados en el laberinto comunicacional, y reclaman de los periodistas que recuperen el sentido de su misión: garantizar la veracidad de la información. Pues como bien sabemos, de la calidad de la información depende la calidad de la democracia.
La posible supervivencia del periodismo, en contra parte con todas estas tendencias, está en buena parte condicionada a que la actividad periodística sea socialmente entendida y valorada como una profesión.
Esta exigencia ética se debe manifestar día a día en una determinada práctica profesional que puede ser descrita como el respeto corporativo a la teoría de los géneros periodísticos.
Así pues, puedo concluir que la evolución de la prensa y esta tendencia del periodismo parecen condenar las innovaciones, los riesgos, la ambición de cuestionar el mundo y su curso. ¿Es posible contradecir esta evolución? ¿Bajo qué condiciones? y ¿A qué precio?
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